LA COMUNICACIÓN FACTOR CLAVE DEL LIDERAZGO SITUACIONAL
Y ABORDAJE DE CONFLICTOS
Autora: Zaida
Bohórquez
RESUMEN
El aporte a la temática de
estudio del liderazgo situacional La
Teoría se basa en la idea de que no hay ningún estilo de liderazgo único eficaz
en todas las situaciones o con todos los subordinados. En consecuencia la
teoría sugiere que un estilo de liderazgo adaptable es la técnica más efectiva
para la gestión de otros, sin embargo, es importante, que quien la desempeñe sea
una persona capaz de adaptarse a distintas circunstancias y al mismo tiempo,
influir en los demás pese a que el contexto continúe cambiando. No obstante, cabe señalar la relevancia, que un
líder debe esgrimir como arma fundamental, dentro de sus actuaciones, la comunicación, ya que ha demostrado ser una de las
características esenciales dentro de cualquier forma de asociación humana,
puesto que una situación aclarada y entendida, conduce a tomar las mejores
decisiones, evitando de esta forma conflictos o errores, que pueden surgir en
el entorno donde se encuentre desempeñando su rol de líder, debido a la
ineficiencia a la hora de transmitir lo que se desea. En tal sentido cabe, considerar
este factor, en cualquier estadio de la vida de las personas, vale decir,
hogar, empleo, vecindario, escuela, entre otros, porque el interactuar con
personas, engloba el manejo de mensajes, con una carga de pensamientos y valores,
que el líder como modelo a seguir, inserta en quienes de alguna manera están
bajo su influjo.
Palabras Clave:
Comunicación, Conflicto, Liderazgo Situacional
INTRODUCCIÓN
Hablar de liderazgo, es traer a
colación, el proceso de influir y apoyar a personas cercanas por diversas
circunstancias, bien por razones laborales, familiares, sociales, religiosas, entre
otras, a objeto de impulsarlos o acompañarlos a la consecución de determinados
objetivos, sobre la base de la comunicación y el trabajo en equipo, puesto que
los líderes son agente de cambio que tienen la capacidad de orientar, dirigir, planear,
organizar y coordinar eventos, superando conflictos.
Este
enfoque de la figura del líder, lleva a plantearse, como en muchas
oportunidades el éxito del buen manejo de una situación, dificultad, trance,
discrepancia, proyecto u oposición, requiere un abordaje en donde el guía, jefe, director,
gerente o cabeza de familia,
adopte, diversos estilos de
liderazgo en función de la situación y el nivel de desarrollo de los miembros
de su equipo, lo que vendría a denominarse,
liderazgo situacional, el
cual es concebido como un modelo
de liderazgo mediante el cual, el líder acoge diferentes tipos de liderazgo en
función de la situación y nivel de desarrollo de quienes le rodean, acomodando
el estilo de liderazgo a las necesidades de quienes le rodean.
Evidentemente, cuando el comportamiento del
líder se adapta al entorno, se obtienen mejores resultados, o se resuelven controversias, por lo que se
requiere un buen manejo de la comunicación, puesto que es indispensable para
lograr la necesaria coordinación de esfuerzos, a fin de alcanzar los objetivos
perseguidos; cabe decir entonces, que una comunicación efectiva entre el líder
y los miembros del equipo, familia, comunidad, por mencionar algunos, permite la
fluidez en la relación, sin perder de vista, que no solo debe saber expresarse, sino además saber escuchar.

Con el decurso de la historia, el significado
de liderazgo ha ido paulatinamente, variando de acuerdo con los cambios del
desarrollo humano. En principio, el líder era concebido como un enviado de los
dioses, cuya misión era revelar verdades y transmitir a su grupo estos
parámetros, dentro de estos líderes se cuentan Jesucristo, Nelson Mandela, Juan
Pablo II, Simón Bolívar, como ejemplos. Este tipo de personas se destacan, por
poseer un cúmulo de habilidades y valores, tales como el orden, perseverancia, honestidad,
justicia, sabiduría, valentía, solidaridad, entre muchos otros, despertando
admiración y respeto, al ser un digno modelo y ejemplo a seguir.
La definición de liderazgo abarca una amplia
variedad de autores, entre las cuales resalta Chiavenato (2002: 512) quien
señala que el liderazgo es:
Un fenómeno social
que ocurre exclusivamente en los grupos sociales y en las organizaciones. Partiendo de esto, Podemos definir liderazgo
como una influencia interpersonal ejercida en una situación dada y dirigida a
través del proceso de comunicación humana para la consecución de uno o más
objetivos específicos.
A partir de esta definición, el autor afirma
que los cuatro elementos que caracterizan al liderazgo son: la influencia,
situación, proceso de comunicación y objetivos por seguir. La influencia se
plantea como un fenómeno que ocurre de tal manera que dentro de una
organización el líder influye sobre otros y los mueve a realizar determinadas
acciones que van acorde con un objetivo específico.
Chiavenato (2006), también define el
liderazgo como la capacidad de influir en las personas para que ejecuten lo que
deben hacer; en definitiva, el líder es aquel que ejerce influencia en las
demás personas. Se desprende de ello, que el liderazgo incluye dos dimensiones,
la primera es la capacidad de motivar a las personas para que hagan aquello que
deben realizar y la segunda dimensión queda determinada por aquellos subordinados
o seguidores porque siguen aquello que perciben como instrumento, para
conseguir sus objetivos y satisfacer las necesidades personales.
Cabe mencionar a Cueva (2006:206), para quien
el liderazgo es “la función o autoridad de quien conduce o dirige, por lo tanto,
la palabra liderazgo cubre las nociones de autoridad, de poder, de prestigio”. Se
entiende de este concepto que es el líder, quien va a dirigir o conducir a los
integrantes de un grupo, por lo que en el concepto de liderazgo está involucrado
el significado de diferentes palabras cono autoridad, poder y prestigio.
En este contexto, es esencial señalar, lo que
se entiende como estilo de liderazgo, que no es más que la forma particular que
tiene un líder de dirigir una organización o equipo. Al respecto, Munch (2002:228),
indica que el estilo de liderazgo hace referencia “a una serie de
comportamientos relativamente duraderos en la forma de dirigir que caracterizan
al líder o gerente de una organización”. La forma en que se dirige o el estilo
de dirección prevaleciente en una organización, es determinante para lograr la
excelencia.
Por su parte, Lussier (2002:67), asevera que
el estilo de liderazgo es” la combinación de rasgos, destrezas y
comportamientos a los que recurren los líderes al interactuar con los
seguidores”. No obstante, aunque un estilo de liderazgo se compone de rasgos y
destrezas, el elemento fundamental es el comportamiento, pues es el patrón de
conducta relativamente constante que caracteriza al líder.
Ahora bien, dentro de los tipos de liderazgos,
se destaca el liderazgo situacional, como modelo flexible de gestión de equipos
teniendo el mismo, muchos seguidores en el mundo actual. Al traer a colación a Blanchard (2007:115), el mismo define este modelo
de la siguiente manera: “el liderazgo situacional se basa en las suposiciones
de que las personas pueden y quieren desarrollarse y de que no hay un estilo de
liderazgo óptimo para estimular tal desarrollo. El estilo de liderazgo debe adaptarse
a la situación”.
De esta manera, el liderazgo situacional se
fundamenta en una relación entre el líder y el colaborador de la siguiente
forma: Sobre el líder: este debe adaptar su comportamiento de apoyo y
dirección. El primero se refiere a la forma y grado en que el líder se
relaciona con el seguidor, es decir, cómo desarrolla el compromiso en el
colaborador. El segundo se refiere a cómo el líder comunica al seguidor la
descripción y detalles de las tareas específicas u objetivos. Asimismo, el líder
debe desarrollar tres habilidades fundamentales para aplicar este modelo: el
diagnóstico del nivel de desarrollo del colaborador, la flexibilidad para
aplicar el estilo de liderazgo y la alianza entre el líder y el colaborador
para gestionar adecuadamente el desempeño de este último.
En
líneas generales, esta teoría hace énfasis en que los líderes deben centrarse
en uno u otro estilo de liderazgo en función del grado de disposición o madurez
de sus colaboradores, entendido como las ganas de superación y la habilidad en
el desempeño de sus tareas. Lo que significa, que el modelo de liderazgo no
será el mismo ante un sujeto, que demuestre pocos deseos de superación, vacilación
e inexperiencia, que otro que manifieste un alto nivel de disposición,
seguridad y destreza.
En
ciertos casos, se puede manejar que este tipo de liderazgo, solamente es
aplicable en las organizaciones empresariales, nada más lejos de la realidad,
puesto que dirigir una familia, requiere también de tanta preparación y gestión
como dirigir una empresa, siendo que de no existir unos objetivos, una misión,
unos plazos y una estrategia, entre otras cosas, es difícil llevarla a buen destino.
Evidentemente, una empresa al igual que la familia precisa ser dirigida por un
buen gerente, por un líder, a diferencia que los líderes son el padre y la
madre. No puede desestimarse que la sociedad está conformada por familias, razón por
la cual ha de considerarse el comportamiento familiar para lograr entender los
procesos sociales más generales.
Es de tal importancia la familia,
que La Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art. 1 6) recogido por e
l Art. 2 3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, es el
elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección
de la sociedad y del Estado”. Igualmente, la Constitución de la República
bolivariana de Venezuela (1999), en el Artículo 75: refleja “El Estado
protegerá a las familias como asociación natural de la sociedad y como espacio
fundamental para el desarrollo integral de las personas…”
Coloma (2000:19), a
su vez, define la familia como “una institución social”, y es el núcleo de
soporte y apoyo para sus miembros, en donde se da y se recibe el amor tan
necesario para el desarrollo saludable de los individuos; en donde se
intercambian y se adoptan mensajes, valores, tradiciones, costumbres, deseos,
mitos y creencias; en donde también se resuelven y comparten aspectos de
convivencia, responsabilidades, información, opciones de decisiones que afectan
a todo el grupo familiar.En el proceso de
transmisión de valores la familia desempeña un rol determinante, dada su
influencia directa sobre el individuo y su potencial formador y desarrollador.
El grupo familiar constituye el núcleo primario en el cual se inserta el
individuo desde su nacimiento y durante su desarrollo; en el que se forman,
generan y asimilan sus primeros valores.
La
aplicación de la teoría situacional a la esfena de la familia es tal que Hersey y Blanchard (1996) reconocieron
que el nombre de su teoría se inspiró en la necesidad de los padres para
cambiar sus estilos de liderazgo, conforme sus hijos avanzan desde la infancia
a la adolescencia y a la edad adulta. Los padres de familia guían, conducen y
ejercen autoridad, en sus manos está la educación de toda la familia; deben ser
un verdadero modelo de valores y buenos hábitos, por lo cual, enseñan a sus
hijos a vivirlos para convertirlos en personas de bien.
Indudablemente, ser líder
situacional, cuando se obtienen resultados positivos, es algo gratificante, e
invariablemente, ello puede ejercerse, en la escuela, en el trabajo o en la
familia. Un ejemplo en la familia sería, que ante la necesidad de hacer
arreglos en el hogar y de no contar con un alto presupuesto, de igual forma,
con el presupuesto con el que se cuenta y con el objetivo de hacerlo de forma
óptima, tendrá que organizar y planificar las compras de lo que necesita y
asignar a los miembros de la familia tareas que puedan realizar y de esta forma
logrará las mejoras que se requerían. Lo esencial, es que el líder debe
asegurarse que, desde el principio, los miembros de su equipo sepan lo que
tienen que hacer. Sólo así serán capaces de dar pequeños pasos y cosechar un
éxito tras otro, que mantenga la motivación de todo el grupo familiar.
Asimismo, el líder situacional deberá
actuar en función del grado de dominio de la tarea y la motivación, puesto que
una persona puede tener diferente dominio según la tarea, ejemplo: puede ser
muy bueno para manejar una computadora, pero no tan hábil para manipular un
taladro, o bien, ser excelente en natación, pero más bien torpe en motociclismo,
por lo tanto, el trato ha de ser diferente en la piscina que en el campo de
motocross. Un aspecto que no puede dejar de mencionarse dentro de este contexto
de liderazgo, es lo relativo a la comunicación, basado en lo expuesto por Fernández
(2008:41), en cuanto a la
comunicación, el autor expresa que:
Entre los seres humanos, se destaca que éstos son
fundamentalmente sociales, viven en permanente interacción con un ambiente, el
cual está constituido por todo lo que les rodea, y las formas como procesan la
información se conoce como comunicación, lo que corresponde a un proceso de
intercambio de valoraciones que finalmente se traducen en conductas.
Vale mencionar, que es un hecho
cierto, que aun cuando no se
esté consciente de ello, a través del proceso de la comunicación se interviene
sobre los otros y se producen a través de ella, influencia en el intercambio de
percepciones, imágenes, sentimientos e ideas transfiriendo a los que están
escuchando, la percepción visión del mundo; es decir, la representación que
cada uno tenga de él.
En todo caso, la comunicación se erige en instrumento
de gran relevancia e importancia dentro de cualquier gestión que se desee
generar en toda organización, situación de la cual no escapa la familia. Bracho
(2003:67), considera la comunicación como “parte vital de toda organización,
donde existe la interacción dada por el trato, por el contacto que se establece
entre las personas, en diferentes contextos e intervalos de tiempo”. Ello es
indicativo, de que la comunicación se erige en parte fundamental en el
desarrollo de la capacidad, motivación y productividad entre los miembros de
una organización, contribuyendo a optimizar los niveles de efectividad y
eficiencia de las mismas, al limar asperezas, abordando las divergencias.
Ciertamente,
para que sea posible, un entendimiento y una dirección correcta hacia la
atención de un conflicto, es menester entablar un diálogo en donde exista la
libertad de participación, y sobre todo
que se respete cada una de esas intervenciones,
dejando claro además, que aun cuando se sabe que el ser humano impregna
de sentimientos todas sus actuaciones, debe tener especial cuidado en
deslastrarse de sentimientos negativos y cargarse de sentimientos positivos que
impulsen el logros de resultados efectivos;
sobre todo si se tiene la tarea de liderizar a un equipo.
CONCLUSIÓN
La comunicación juega un papel importante en
toda relación humana, la misma puede traducirse en eficiencia, coordinación y
organización, mientras que una mala comunicación puede dar origen a retrasos, malentendidos
y conflictos, dado que en este proceso se intercambia información, ideas y
pensamientos. Se puede decir que una manera eficaz de lograr bienestar interno
en las organizaciones, buenas relaciones interpersonales y donde prevalezca el
real entendimiento, depende en gran parte, de un buen sistema de comunicación.
Por lo tanto, la comunicación ayuda a construir niveles cada vez más profundos
de confianza, comprensión y a trascender las limitaciones de toda relación humana.
Sin duda, el buen manejo de la comunicación
es elemental para un líder, puesto que requiere de hacerse comprender para
lograr el efecto que persigue en sus colaboradores, subalternos o seguidores.
En el caso del liderazgo situacional este hace referencia a un modelo de
liderazgo mediante el cual el líder adopta distintos estilos de liderazgo
dependiendo de la situación y del nivel de desarrollo de los liderados. Esto
parte del enunciado, que ningún liderazgo es el eficaz en todo momento,
simplemente, cada uno de ellos es útil en ciertas situaciones hasta un punto y
dejarán de serlo en otro; de allí la importancia de la eficacia del liderazgo situacional.
Vale mencionar, que el líder debe saber
diagnosticar un conflicto, para atacar las causas a través de un pronóstico,
que le permita implementar las medidas oportunas hasta lograr controlar el
problema y hacerlas desaparecer. En todo caso, el líder debe descifrar los signos que surgen
develando posibles conflictos, para ello es menester poseer ciertas
características, donde prevalezca la cualidad de líder y el manejo de la
comunicación.
REFERENCIAS
Chiavenato, I.
(2002). Administración. 3era
edición. Bogotá: MC Graw Hill.
Chiavenato, I.
(2006). Introducción a la teoría general de la
administración.
Bogotá: Mc Graw Hill.
Coloma, J. (2000): Estilos Educativos Paternos en: Pedagogía
Familiar Madrid: Narcea
Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela (1999). Caracas. Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 5453 del 17 de diciembre de 1999
Fernández,
C. (2008). La comunicación humana en el
mundo contemporáneo. Tercera edición. México: Mc Graw-Hill.
Lussier, R. (2002). Liderazgo.
México DF: Thomson
Munch,
L. (2002). Más allá de la excelencia y
de la calidad total. México: DF: Trillas
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