sábado, 21 de abril de 2018


LA COMUNICACIÓN FACTOR CLAVE DEL LIDERAZGO SITUACIONAL
Y ABORDAJE DE CONFLICTOS


Autora: Zaida Bohórquez

RESUMEN

El aporte a la temática de estudio del liderazgo situacional  La Teoría se basa en la idea de que no hay ningún estilo de liderazgo único eficaz en todas las situaciones o con todos los subordinados. En consecuencia la teoría sugiere que un estilo de liderazgo adaptable es la técnica más efectiva para la gestión de otros, sin embargo, es importante, que quien la desempeñe sea una persona capaz de adaptarse a distintas circunstancias y al mismo tiempo, influir en los demás pese a que el contexto continúe cambiando. No obstante, cabe señalar la relevancia, que un líder debe esgrimir como arma fundamental, dentro de sus actuaciones, la comunicación, ya que ha demostrado ser una de las características esenciales dentro de cualquier forma de asociación humana, puesto que una situación aclarada y entendida, conduce a tomar las mejores decisiones, evitando de esta forma conflictos o errores, que pueden surgir en el entorno donde se encuentre desempeñando su rol de líder, debido a la ineficiencia a la hora de transmitir lo que se desea. En tal sentido cabe, considerar este factor, en cualquier estadio de la vida de las personas, vale decir, hogar, empleo, vecindario, escuela, entre otros, porque el interactuar con personas, engloba el manejo de mensajes, con una carga de pensamientos y valores, que el líder como modelo a seguir, inserta en quienes de alguna manera están bajo su influjo.

 Palabras Clave: Comunicación, Conflicto, Liderazgo Situacional


INTRODUCCIÓN

            Hablar de liderazgo, es traer a colación, el proceso de influir y apoyar a personas cercanas por diversas circunstancias, bien por razones laborales, familiares, sociales, religiosas, entre otras, a objeto de impulsarlos o acompañarlos a la consecución de determinados objetivos, sobre la base de la comunicación y el trabajo en equipo, puesto que los líderes son agente de cambio que tienen la capacidad de orientar, dirigir, planear, organizar y coordinar eventos, superando conflictos.
            Este enfoque de la figura del líder, lleva a plantearse, como en muchas oportunidades el éxito del buen manejo de una situación, dificultad, trance, discrepancia, proyecto u oposición, requiere un abordaje en donde el guía, jefe, director, gerente o cabeza de familia,  adopte,  diversos estilos de liderazgo en función de la situación y el nivel de desarrollo de los miembros de su equipo, lo que vendría a denominarse,  liderazgo situacional, el cual   es concebido como un modelo de liderazgo mediante el cual, el líder acoge diferentes tipos de liderazgo en función de la situación y nivel de desarrollo de quienes le rodean, acomodando el estilo de liderazgo a las necesidades de quienes le rodean.
             Evidentemente, cuando el comportamiento del líder se adapta al entorno, se obtienen mejores resultados, o se  resuelven controversias, por lo que se requiere un buen manejo de la comunicación, puesto que es indispensable para lograr la necesaria coordinación de esfuerzos, a fin de alcanzar los objetivos perseguidos; cabe decir entonces, que una comunicación efectiva entre el líder y los miembros del equipo, familia, comunidad, por mencionar algunos, permite la fluidez en la relación, sin perder de vista, que no solo debe saber   expresarse, sino además saber escuchar.

Con el decurso de la historia, el significado de liderazgo ha ido paulatinamente, variando de acuerdo con los cambios del desarrollo humano. En principio, el líder era concebido como un enviado de los dioses, cuya misión era revelar verdades y transmitir a su grupo estos parámetros, dentro de estos líderes se cuentan Jesucristo, Nelson Mandela, Juan Pablo II, Simón Bolívar, como ejemplos. Este tipo de personas se destacan, por poseer un cúmulo de habilidades y valores, tales como el orden, perseverancia, honestidad, justicia, sabiduría, valentía, solidaridad, entre muchos otros, despertando admiración y respeto, al ser un digno modelo y ejemplo a seguir.
La definición de liderazgo abarca una amplia variedad de autores, entre las cuales resalta Chiavenato (2002: 512) quien señala que el liderazgo es:

 Un fenómeno social que ocurre exclusivamente en los grupos sociales y en las organizaciones.  Partiendo de esto, Podemos definir liderazgo como una influencia interpersonal ejercida en una situación dada y dirigida a través del proceso de comunicación humana para la consecución de uno o más objetivos específicos.

A partir de esta definición, el autor afirma que los cuatro elementos que caracterizan al liderazgo son: la influencia, situación, proceso de comunicación y objetivos por seguir. La influencia se plantea como un fenómeno que ocurre de tal manera que dentro de una organización el líder influye sobre otros y los mueve a realizar determinadas acciones que van acorde con un objetivo específico.

Chiavenato (2006), también define el liderazgo como la capacidad de influir en las personas para que ejecuten lo que deben hacer; en definitiva, el líder es aquel que ejerce influencia en las demás personas. Se desprende de ello, que el liderazgo incluye dos dimensiones, la primera es la capacidad de motivar a las personas para que hagan aquello que deben realizar y la segunda dimensión queda determinada por aquellos subordinados o seguidores porque siguen aquello que perciben como instrumento, para conseguir sus objetivos y satisfacer las necesidades personales.

Cabe mencionar a Cueva (2006:206), para quien el liderazgo es “la función o autoridad de quien conduce o dirige, por lo tanto, la palabra liderazgo cubre las nociones de autoridad, de poder, de prestigio”. Se entiende de este concepto que es el líder, quien va a dirigir o conducir a los integrantes de un grupo, por lo que en el concepto de liderazgo está involucrado el significado de diferentes palabras cono autoridad, poder y prestigio.

En este contexto, es esencial señalar, lo que se entiende como estilo de liderazgo, que no es más que la forma particular que tiene un líder de dirigir una organización o equipo. Al respecto, Munch (2002:228), indica que el estilo de liderazgo hace referencia “a una serie de comportamientos relativamente duraderos en la forma de dirigir que caracterizan al líder o gerente de una organización”. La forma en que se dirige o el estilo de dirección prevaleciente en una organización, es determinante para lograr la excelencia.

Por su parte, Lussier (2002:67), asevera que el estilo de liderazgo es” la combinación de rasgos, destrezas y comportamientos a los que recurren los líderes al interactuar con los seguidores”. No obstante, aunque un estilo de liderazgo se compone de rasgos y destrezas, el elemento fundamental es el comportamiento, pues es el patrón de conducta relativamente constante que caracteriza al líder.

Ahora bien, dentro de los tipos de liderazgos, se destaca el liderazgo situacional, como modelo flexible de gestión de equipos teniendo el mismo, muchos seguidores en el mundo actual. Al traer a colación a Blanchard (2007:115), el mismo define este modelo de la siguiente manera: “el liderazgo situacional se basa en las suposiciones de que las personas pueden y quieren desarrollarse y de que no hay un estilo de liderazgo óptimo para estimular tal desarrollo. El estilo de liderazgo debe adaptarse a la situación”.

De esta manera, el liderazgo situacional se fundamenta en una relación entre el líder y el colaborador de la siguiente forma: Sobre el líder: este debe adaptar su comportamiento de apoyo y dirección. El primero se refiere a la forma y grado en que el líder se relaciona con el seguidor, es decir, cómo desarrolla el compromiso en el colaborador. El segundo se refiere a cómo el líder comunica al seguidor la descripción y detalles de las tareas específicas u objetivos. Asimismo, el líder debe desarrollar tres habilidades fundamentales para aplicar este modelo: el diagnóstico del nivel de desarrollo del colaborador, la flexibilidad para aplicar el estilo de liderazgo y la alianza entre el líder y el colaborador para gestionar adecuadamente el desempeño de este último.

            En líneas generales, esta teoría hace énfasis en que los líderes deben centrarse en uno u otro estilo de liderazgo en función del grado de disposición o madurez de sus colaboradores, entendido como las ganas de superación y la habilidad en el desempeño de sus tareas. Lo que significa, que el modelo de liderazgo no será el mismo ante un sujeto, que demuestre pocos deseos de superación, vacilación e inexperiencia, que otro que manifieste un alto nivel de disposición, seguridad y destreza.

            En ciertos casos, se puede manejar que este tipo de liderazgo, solamente es aplicable en las organizaciones empresariales, nada más lejos de la realidad, puesto que dirigir una familia, requiere también de tanta preparación y gestión como dirigir una empresa, siendo que de no existir unos objetivos, una misión, unos plazos y una estrategia, entre otras cosas, es difícil llevarla a buen destino. Evidentemente, una empresa al igual que la familia precisa ser dirigida por un buen gerente, por un líder, a diferencia que los líderes son el padre y la madre. No puede desestimarse que la sociedad está conformada por familias, razón por la cual ha de considerarse el comportamiento familiar para lograr entender los procesos sociales más generales.

            Es de tal importancia la familia, que La Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art. 1 6) recogido por e l Art. 2 3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado”. Igualmente, la Constitución de la República bolivariana de Venezuela (1999), en el Artículo 75: refleja “El Estado protegerá a las familias como asociación natural de la sociedad y como espacio fundamental para el desarrollo integral de las personas…”

  Coloma (2000:19), a su vez, define la familia como “una institución social”, y es el núcleo de soporte y apoyo para sus miembros, en donde se da y se recibe el amor tan necesario para el desarrollo saludable de los individuos; en donde se intercambian y se adoptan mensajes, valores, tradiciones, costumbres, deseos, mitos y creencias; en donde también se resuelven y comparten aspectos de convivencia, responsabilidades, información, opciones de decisiones que afectan a todo el grupo familiar.En el proceso de transmisión de valores la familia desempeña un rol determinante, dada su influencia directa sobre el individuo y su potencial formador y desarrollador. El grupo familiar constituye el núcleo primario en el cual se inserta el individuo desde su nacimiento y durante su desarrollo; en el que se forman, generan y asimilan sus primeros valores.

            La aplicación de la teoría situacional a la esfena de la familia es tal que Hersey y Blanchard (1996) reconocieron que el nombre de su teoría se inspiró en la necesidad de los padres para cambiar sus estilos de liderazgo, conforme sus hijos avanzan desde la infancia a la adolescencia y a la edad adulta. Los padres de familia guían, conducen y ejercen autoridad, en sus manos está la educación de toda la familia; deben ser un verdadero modelo de valores y buenos hábitos, por lo cual, enseñan a sus hijos a vivirlos para convertirlos en personas de bien.

            Indudablemente, ser líder situacional, cuando se obtienen resultados positivos, es algo gratificante, e invariablemente, ello puede ejercerse, en la escuela, en el trabajo o en la familia. Un ejemplo en la familia sería, que ante la necesidad de hacer arreglos en el hogar y de no contar con un alto presupuesto, de igual forma, con el presupuesto con el que se cuenta y con el objetivo de hacerlo de forma óptima, tendrá que organizar y planificar las compras de lo que necesita y asignar a los miembros de la familia tareas que puedan realizar y de esta forma logrará las mejoras que se requerían. Lo esencial, es que el líder debe asegurarse que, desde el principio, los miembros de su equipo sepan lo que tienen que hacer. Sólo así serán capaces de dar pequeños pasos y cosechar un éxito tras otro, que mantenga la motivación de todo el grupo familiar.

            Asimismo, el líder situacional deberá actuar en función del grado de dominio de la tarea y la motivación, puesto que una persona puede tener diferente dominio según la tarea, ejemplo: puede ser muy bueno para manejar una computadora, pero no tan hábil para manipular un taladro, o bien, ser excelente en natación, pero más bien torpe en motociclismo, por lo tanto, el trato ha de ser diferente en la piscina que en el campo de motocross. Un aspecto que no puede dejar de mencionarse dentro de este contexto de liderazgo, es lo relativo a la comunicación, basado en lo expuesto por Fernández (2008:41), en cuanto a la comunicación, el autor expresa que:

Entre los seres humanos, se destaca que éstos son fundamentalmente sociales, viven en permanente interacción con un ambiente, el cual está constituido por todo lo que les rodea, y las formas como procesan la información se conoce como comunicación, lo que corresponde a un proceso de intercambio de valoraciones que finalmente se traducen en conductas.

            Vale mencionar, que es un hecho cierto, que aun cuando no se esté consciente de ello, a través del proceso de la comunicación se interviene sobre los otros y se producen a través de ella, influencia en el intercambio de percepciones, imágenes, sentimientos e ideas transfiriendo a los que están escuchando, la percepción visión del mundo; es decir, la representación que cada uno tenga de él.

            En todo caso, la comunicación se erige en instrumento de gran relevancia e importancia dentro de cualquier gestión que se desee generar en toda organización, situación de la cual no escapa la familia. Bracho (2003:67), considera la comunicación como “parte vital de toda organización, donde existe la interacción dada por el trato, por el contacto que se establece entre las personas, en diferentes contextos e intervalos de tiempo”. Ello es indicativo, de que la comunicación se erige en parte fundamental en el desarrollo de la capacidad, motivación y productividad entre los miembros de una organización, contribuyendo a optimizar los niveles de efectividad y eficiencia de las mismas, al limar asperezas, abordando las divergencias.

            Ciertamente, para que sea posible, un entendimiento y una dirección correcta hacia la atención de un conflicto, es menester entablar un diálogo en donde exista la libertad de participación,  y sobre todo que se respete cada una de esas intervenciones,  dejando claro además, que aun cuando se sabe que el ser humano impregna de sentimientos todas sus actuaciones, debe tener especial cuidado en deslastrarse de sentimientos negativos y cargarse de sentimientos positivos que impulsen el logros de resultados   efectivos; sobre todo si se tiene la tarea de liderizar a un equipo.
  
CONCLUSIÓN

La comunicación juega un papel importante en toda relación humana, la misma puede traducirse en eficiencia, coordinación y organización, mientras que una mala comunicación puede dar origen a retrasos, malentendidos y conflictos, dado que en este proceso se intercambia información, ideas y pensamientos. Se puede decir que una manera eficaz de lograr bienestar interno en las organizaciones, buenas relaciones interpersonales y donde prevalezca el real entendimiento, depende en gran parte, de un buen sistema de comunicación. Por lo tanto, la comunicación ayuda a construir niveles cada vez más profundos de confianza, comprensión y a trascender las limitaciones de toda relación humana.   

Sin duda, el buen manejo de la comunicación es elemental para un líder, puesto que requiere de hacerse comprender para lograr el efecto que persigue en sus colaboradores, subalternos o seguidores. En el caso del liderazgo situacional este hace referencia a un modelo de liderazgo mediante el cual el líder adopta distintos estilos de liderazgo dependiendo de la situación y del nivel de desarrollo de los liderados. Esto parte del enunciado, que ningún liderazgo es el eficaz en todo momento, simplemente, cada uno de ellos es útil en ciertas situaciones hasta un punto y dejarán de serlo en otro; de allí la importancia de la eficacia del liderazgo situacional.

Vale mencionar, que el líder debe saber diagnosticar un conflicto, para atacar las causas a través de un pronóstico, que le permita implementar las medidas oportunas hasta lograr controlar el problema y hacerlas desaparecer. En todo caso,  el líder debe descifrar los signos que surgen develando posibles conflictos, para ello es menester poseer ciertas características, donde prevalezca la cualidad de líder y el manejo de la comunicación. 

REFERENCIAS

Chiavenato, I. (2002). Administración. 3era edición. Bogotá: MC Graw Hill.

Chiavenato, I. (2006). Introducción a la teoría general de la administración. Bogotá: Mc Graw Hill.

Coloma, J. (2000): Estilos Educativos Paternos en: Pedagogía Familiar Madrid: Narcea
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999). Caracas. Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 5453 del 17 de diciembre de 1999

Fernández, C. (2008). La comunicación humana en el mundo contemporáneo. Tercera edición. México: Mc Graw-Hill.

Lussier, R. (2002). Liderazgo. México DF: Thomson

Munch, L. (2002). Más allá de la excelencia y de la calidad total. México: DF: Trillas


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