domingo, 22 de abril de 2018


LOS CONFLICTOS Y LA PAZ EN LA PERSPECTIVA DE LA EDUCACIÓN




Autor: Andres Bolivar
andres_bolivar7@yahoo.com




RESUMEN
El presenta artículo de revisión, se fundamentó en una búsqueda bibliográfica para realizar un análisis sobre el conflicto y la paz en la perspectiva de la educación, como ciencia que indispensable que debe estudiar los conflictos y por consiguiente la paz para que se  constituya en una disciplina de transcendental importancia. Se justifica por las diferencias de conceptualización que se tiene acerca de la paz, y el conflicto como detonante de la violencia observándose a cada instante sólo hay incidencias que impacta emocional e intelectualmente a la población en general. Metodológicamente se empleó un tipo de investigación documental, con una técnica de revisión bibliográfico, se empleó el método de análisis deconstructivo y sintético constructivo. Arrojo como conclusión que los medios de comunicación en masas son propiciadores de la violencia de manera invisible.

Palabras clave: Conflicto, Paz, Perspectiva, Educativa.




CONFLICTS AND PEACE IN THE PERSPECTIVE OF EDUCATION


Author: Andres Bolivar 
andres_bolivar7@yahoo.com

ABSTRACT

He presents a review article, based on a bibliographic search to carry out an analysis on conflict and peace in the perspective of education, as a science that must study conflicts and therefore peace so that it becomes a discipline of transcendental importance. Is justified by the differences in conceptualization that is about peace, and conflict as a trigger for violence observed at every moment there are only incidents that emotionally and intellectually impacts the population in general. Methodologically, a type of documentary research was used, with a bibliographic review technique, the method of deconstructive and constructive synthetic analysis was used. I conclude that the mass media are the perpetrators of violence in an invisible manner.

Keywords: Conflict, Peace, Perspective, Educational.


 INTRODUCCIÓN

     En el mundo, la violencia resulta un elemento clave para crear los conflictos y viceversa, la educación, el espacio físico y los límites reconocidos de cada persona brindan seguridad y distinción respecto a otros y la posible forma de generar conflictos. De este modo, que la educación basa su poder en la práctica y las experiencias que ayuda a solucionar los conflictos que generan los problemas reales. Evidentemente nos encontramos ante una pedagogía que nace de las circunstancias pero y son aplicadas también en el trabajo social.

     En esta perspectiva, Venezuela fue y es víctima de esta problemática que se presenta desde los espacios de los medios de comunicación de masas que cada día se expande en la sociedad y perturba la educación desde cualquier arista de la vida ante los múltiples problemas y conflictos, entre los cuales se encuentra desde los generados en el seno familiar, pasando por la escuela, universidad hasta la sociedad. De manera, que se requiere de un alto grado de maduración y responsabilidad para emplear los métodos de solución de conflictos y responder fundamentalmente al desarrollo de un entorno de mediación e intervención desde cualquier óptica.  

     El artículo de revisión se justifica por la importancia que representa la influencia que ejerce la educación sobre las personas y que actualmente se encuentra en el momento más alto por las constantes conflictos que genera la violencia, siendo preponderante educar para la paz. Metodológicamente se realizó una revisión bibliográfica empleando el método sintético constructivo y el análisis deconstructivo, concluyéndose que se requiere mayor contundencia, sentido de pertenencia e identidad educativa para enfrentar con éxito este conflicto que se presenta en la sociedad actual.

LOS CONFLICTOS Y LA PAZ EN LA PERSPECTIVA DE LA EDUCACIÓN

     Los conflictos y la paz, han estado presente desde las primeras manifestaciones del hombre, pero a diferencia de aquellos, la paz no ha figurado en la historia de la misma manera que los  conflictos, pareciera que lo más importante en la historia tuviera que ver algo relacionado con conflictos, dejando de lado eventos significativos relacionados con la paz, reforzando la cultura de la violencia en la que hemos estado sumergidos.

     La paz, siempre ha estado influenciado y formado por el contexto, la cultura y la política dominante de la que surge, es por esto que se debe incluir en el análisis de la paz. Este concepto representa en la perspectiva de varias culturas como un término para describir la unidad interior y social, relacionada con la armonía mental, espiritual que se desemboca en sentimientos de tranquilidad y apacibilidad.

La Paz

     González (2001), señala que: “Es un término que está referido a la ausencia de guerra, todo aquello centrado en los conflictos violentos entre Estados. La palabra paz proviene del latin pax (paxis), que significa acuerdo, pacto y surge como un estado de quietud o tranquilidad. El Derecho Internacional, lo considera como tratados o convenios que se concuerda entre las partes beligerantes para poner fin a una guerra. A nivel individual y social, la paz es el estado ideal que puede tener o aspirar un ser humano, o una sociedad, puesto que así se alcanza una situación de total armonía y equilibrio entre el corazón y la mente del individuo, es pues una ausencia de conflictos y luchas.

     Evidentemente, los estudios para la paz o investigación para la paz su constitución como disciplina tiene relativamente poco tiempo, a mediados del siglo XX, y tienen su origen en una reacción ante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Estas guerras produjeron un fuerte impacto emocional e intelectual en grupos académicos de muy distinta índole, que tomaron conciencia de la necesidad de reaccionar con los recursos intelectuales a su alcance frente a tal barbarie. Este Fenómeno, unido al progreso de la sociología  en los siglos XIX y XX, favoreció la aparición de científicos e investigadores que creían necesario abordar tales problemáticas con el máximo rigor en el marco de una disciplina específica y especializada al respecto.

     Martínez (2005), fundamenta que los estudios para la paz abordan temáticas tan diversas como la guerra, desarrollo, pobreza, justicia social, género, medio ambiente, medios de comunicación de masas, educación, democracia, teoría de las relaciones internacionales o los derechos humanos; tópicos que han ido incorporándose a la investigación y a los estudios para la paz desde su aparición y hasta la actualidad, y que se encuentran en constante proceso de interpelación, logrando cada uno desde su disciplina encontrar matices, alternativas, carencias o excesos. Sin embargo y a pesar de esta apertura temática, se puede detectar en los estudios para la paz una evolución en su propia agenda, que va de una investigación centrada en la violencia a otra más enfocada en las alternativas de paz.

     Podríamos dividir en dos los objetivos de los estudios para la paz: 1) En primer lugar tienen como misión realizar un análisis diagnóstico de la sociedad y el mundo en el que vivimos, visibilizando y denunciando los diferentes tipos de violencia, directa, estructural y cultural que sufren tanto los seres humanos como la naturaleza. 2) Pero los estudios para la paz no se quedan sólo en la descripción de cuan mal está todo, el planteamiento de alternativas forma parte indispensable de ellos para construir nuevos futuros. Así, los estudios para la paz tienen dos dimensiones de trabajo: una crítica o deconstructiva, y otra constructiva o reconstructiva.

Conflictos

     Guzmán, (2006), Señala que: “es un conjunto de dos o más hipotéticas situaciones que son excluyentes”. Esto significa que no pueden darse en forma simultáneas. Por lo tanto, cuando surge un conflicto, se produce un enfrentamiento violento, que puede estar representada por una pelea o una discusión, donde una de las partes intervinientes intenta imponerse a la otra. Es decir, un conflicto es una situación en la que dos o más personas no están de acuerdo con el modo de actuar de un individuo o un grupo.

     Para que esta situación exista es necesario que exista un desacuerdo que no haya sabido resolverse. Un conflicto es una situación universal que sólo puede solucionarse a partir de un cambio social y tiene su origen se ubica en la dialéctica del materialismo y en la lucha de clases. Existen teorías que fundamentan el conflicto social permitiendo entender la necesidad de contar con un cierto orden dentro de la sociedad, cuyos miembros deben integrarse. Para esto deben desarrollarse políticas de consenso e instrumentarse acciones de coerción.

     El conflicto se puede analizar a partir de diversas perspectivas a nivel social. De manera general entendiéndose a través de la moral o la justicia, obteniéndose consecuencias negativas ya que puede destruir o hasta desintegrarse una sociedad. Se puede aceptar, de todas maneras, que el conflicto tenga una función positiva gracias a su dinamismo promueva el cambio social. Ahora bien, fuera de la política o de la sociología, se puede entender al conflicto como algo mucho más cotidiano y sin grandes efectos, como una pareja discutiendo por el manejo doméstico del dinero, un estudiante enfrentado a su profesor por una mala nota o dos amigos peleándose por rivalidades futbolísticas estarán viviendo un conflicto.

     Existe forma de clasificar al conflicto en unilaterales y bilaterales. Siendo unilateral cuando sólo una de las partes está en desacuerdo y bilateral cuando todas las partes esperan algo de la otra. Para que un conflicto se produzca hacen falta las causas subyacentes que pueden ser conscientes o inconscientes.  En algún lugar o de algún modo tiene que surgir y esas causas pueden ser profundas o superficiales, de acuerdo a dicha importancia el conflicto será más o menos grave. Siempre los conflictos se originan por algo.

     Además, un conflicto puede ser de tipo personal o estructural. Los conflictos personales para desarrollarse necesitan individuos con determinados sentimientos e ideas en juego, mientras que los estructurales son endémicos de circunstancias específicas en grupos de personas, son conflictos genéricos. De todas formas no es tan simple diferenciarlos pues para que existan conflictos estructurales es necesario que existan individuos que se involucren y creen el problema.

Violencia

     Almeida (2018), señala que: “es todo acto que guarde relación con la práctica de la fuerza física o verbal sobre otra persona, animal u objeto originando un daño sobre los mismos de manera voluntaria o accidental. El elemento principal dentro de las acciones violentas, es el uso de la fuerza tanto física como psicológica para el logro de los objetivos, y en contra de la víctima.

     También, es la forma humillante de violentar los derechos humanos, con acciones y distintos motivos que con el tiempo se han ido incrementándose en diferentes lugares y circunstancias, como en diferentes tiempos en la vida del ser humano, donde se manifestaba la violencia por el color de piel, la nacionalidad o lugar de nacimiento, el estado social, como el factor monetario, la calidad de vida, la ropa o hasta la forma de alimentarse, el género y la indicación sexual, entre otros factores dando a entender que el individuo, seres humanos, personas independientes, no son dignos de iguales condiciones.

     La violencia, puede estar fundamentada en crímenes contra el género femenino, crímenes institucionales, violencia económica, violencia sexual, violencia patrimonial, psicológica, física, violencia en la comunidad, violencia docente, violencia laboral, violencia familiar
  
Educación

     Para lograr estos estudios para la paz deben cumplir dos requisitos necesariamente: interdisciplinariedad e interculturalidad de la educación en la sociedad, porque no hay una única cultura ni una única disciplina que tenga la “patente” de la paz de manera que no se tome en cuenta los aspectos sociales, por ello surge la sociología. Que es la ciencia social que se encarga del análisis científico de la estructura y funcionamiento de la sociedad humana o población regional.​ Estudia los fenómenos colectivos producidos por la actividad social de los seres humanos, dentro del contexto histórico-cultural en el que se encuentran inmersos.

     Guzmán, (2006), Señala que se habla de interdisciplinariedad e interculturalidad en lugar de multidisciplinariedad y multiculturalidad, porque no es un asunto de mera multiplicidad y pluralidad, sino que es necesaria también la interpelación recíproca entre disciplinas y culturas. Desde que la paz comenzó a ser considerada como un objeto de estudio científico se han retomado aportaciones teóricas, metodológicas y epistemológicas de otras disciplinas; así, por ejemplo, la investigación para la paz ha establecido fructíferas líneas de relación entre presupuestos teóricos de distintas áreas como pueden ser la sociología, la historia o la filosofía.

     La función de la educación para la paz ha de realizarse en la sociedad actual,  porque es un elemento esencial, si tenemos en cuenta los niveles de violencia que la caracterizan. Se observa que la violencia surge por todas partes, de tal modo que afecta a cualquier esfera de la vida humana y social. Continuamente se habla de las violencias interiores que repercuten en nuestras vidas y que, por ejemplo, ocurren cuando estamos en un estado de indecisión, porque no terminamos de decidir qué camino escoger para hacer las cosas que pueden hacerse de diferentes formas. De igual modo, sabemos de conflictos interpersonales que afectan a personas amigas, vecinas, familiares, entre otros.

     Además, diariamente recibimos noticias por los medios de comunicación de masas sobre los conflictos armados, el terrorismo, la violencia de género, violencia escolar, violencia medioambiental y violencia juvenil. Hasta los simples programas de comics o comiquitas que son programados y planificados para los niños, niñas y adolescentes, llevan dentro de su contenido la violencia, cuando por ejemplo en la programación de horario infantil del Gato y el Ratón conocido como “TOM Y JERRY”, se observa  constantemente una emisión de actos violentos, donde el gato persigue al ratón para hacerle daño.

     Como se puede observar, las situaciones de conflictos generan la  violencia y de injusticia nos acechan por todas partes. En este sentido, el papel de la educación para la paz ha de ser crítico, ya que, en primer lugar, debe reconocer la violencia usando la metodología de la deconstrucción para, en segundo lugar, superarla mediante la construcción de alternativas favorables a su transformación pacífica. Siguiendo esta manera de proceder se han organizado los dos sub apartados siguientes: el primero referido a la visibilización y a la denuncia de las situaciones violentas que nos rodean.

Visibilización y denuncia de la violencia

     La primera función de los estudios para la paz es reconocer la existencia de la violencia con el fin de visibilizarla y, al mismo tiempo, denunciarla. No tendría sentido buscar alternativas favorables a la consecución de la paz si antes no se examinan las situaciones de injusticia a transformar por medios pacíficos. Por ejemplo, explorar el conflicto, saber sobre las partes implicadas, y conocer sus razones y sus circunstancias son factores necesarios antes de centrarse en la construcción de unos acuerdos favorables a su transformación por medios pacíficos. Este análisis nos ayudará a comprender la naturaleza del conflicto o de cualquier otra violencia, con la finalidad de hacerla visible.

     No obstante, esta función deconstructiva de los estudios para la paz no debe quedarse aquí, en la simple visibilización, sino  llevar a la denuncia de unos hechos que repercuten en el ser humano y, por lo tanto, también en su sufrimiento y el de la naturaleza. Denunciar los hechos violentos que suceden facilita la toma de conciencia de las personas afectadas por las injusticias o de la población en su conjunto. Sería manifestar la concienciación como la actitud promotora  del papel activo que las partes pueden llevar a cabo ante una situación de injusticia. Con este mismo sentido aparece la noción de concientización en la pedagogía de Freire (1970; 1992; 1993; 2001; 2002), al señalar la necesidad de que la persona educada asuma un papel activo en el proceso  educativo, a partir de la toma de conciencia de las situaciones vividas.

CONCLUSIONES

     Se concluye que los conflictos están en todos lados y son recibidos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos y son propiciados por los medios de comunicación de masas atentan contra la paz con una violencia directa visible y al mismo tiempo invisible, puesto que a través de mensajes subliminares llega hasta los interlocutores, oyentes y tele expectante influyendo negativamente. Es por ello, que por mucho que las ciencias estudie y coloque los muros de contención contra la violencia siempre habrá una brecha donde permea a la sociedad y se originen los conflictos.

     Es necesario aprender a comunicar y a comunicarnos de una forma pacífica, ya que se convierte en un elemento básico si queremos hacer frente a los niveles de violencia de esta sociedad. Elaborar alternativas positivas que sirvan para transformar las injusticias por medios pacíficos requiere el uso de un específico modelo educativo y de comunicación adecuada, con ética y profesionalismo.

 REFERENCIAS

Almeida (2018). Métodos de Solución de Conflictos. 1° ed. La Asunción. Ibérica.

González (2001). Organización de Naciones Unidas. Corte Internacional de Justicia. La Paz Como Misión de la ONU. Washington.

Guzmán (2006). Organización de Naciones Unidas. Corte Internacional de Justicia. Los Conflictos Internacionales. Washington.


Martínez, J. (2005) Historia Contemporánea. 1° ed. Venezuela. Océano.


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