LOS CONFLICTOS Y LA PAZ EN LA
PERSPECTIVA DE LA EDUCACIÓN
Autor: Andres Bolivar
andres_bolivar7@yahoo.com
andres_bolivar7@yahoo.com
RESUMEN
El presenta artículo de
revisión, se fundamentó en una búsqueda bibliográfica para realizar un análisis
sobre el conflicto y la paz en la perspectiva de la educación, como ciencia que
indispensable que debe estudiar los conflictos y por consiguiente la paz para
que se constituya en una disciplina de
transcendental importancia. Se justifica por las diferencias de conceptualización
que se tiene acerca de la paz, y el conflicto como detonante de la violencia
observándose a cada instante sólo hay incidencias que impacta emocional e
intelectualmente a la población en general. Metodológicamente se empleó un tipo
de investigación documental, con una técnica de revisión bibliográfico, se
empleó el método de análisis deconstructivo y sintético constructivo. Arrojo
como conclusión que los medios de comunicación en masas son propiciadores de la
violencia de manera invisible.
Palabras clave: Conflicto, Paz,
Perspectiva, Educativa.
CONFLICTS AND PEACE IN THE PERSPECTIVE OF EDUCATION
ABSTRACT
He presents a review article, based on a bibliographic search to carry out
an analysis on conflict and peace in the perspective of education, as a science
that must study conflicts and therefore peace so that it becomes a discipline
of transcendental importance. Is justified by the differences in
conceptualization that is about peace, and conflict as a trigger for violence
observed at every moment there are only incidents that emotionally and
intellectually impacts the population in general. Methodologically, a type of
documentary research was used, with a bibliographic review technique, the
method of deconstructive and constructive synthetic analysis was used. I
conclude that the mass media are the perpetrators of violence in an invisible
manner.
Keywords: Conflict, Peace, Perspective, Educational.
En el mundo, la violencia resulta
un elemento clave para crear los conflictos y viceversa, la educación, el
espacio físico y los límites reconocidos de cada persona brindan seguridad y
distinción respecto a otros y la posible forma de generar conflictos. De este
modo, que la educación basa su poder en la práctica y las experiencias que
ayuda a solucionar los conflictos que generan los problemas reales. Evidentemente nos encontramos ante una pedagogía que nace de las
circunstancias pero y son aplicadas también en el trabajo social.
En esta perspectiva,
Venezuela fue y es víctima de esta problemática que se presenta desde los
espacios de los medios de comunicación de masas que cada día se expande en la
sociedad y perturba la educación desde cualquier arista de la vida ante los
múltiples problemas y conflictos, entre los cuales se encuentra desde los
generados en el seno familiar, pasando por la escuela, universidad hasta la
sociedad. De manera, que se requiere de un alto grado de maduración y
responsabilidad para emplear los métodos de solución de conflictos y responder
fundamentalmente al desarrollo de un entorno de mediación e intervención desde cualquier
óptica.
El artículo de revisión se
justifica por la importancia que representa la influencia que ejerce la
educación sobre las personas y que actualmente se encuentra en el momento más
alto por las constantes conflictos que genera la violencia, siendo
preponderante educar para la paz. Metodológicamente se realizó una revisión
bibliográfica empleando el método sintético constructivo y el análisis
deconstructivo, concluyéndose que se requiere mayor contundencia, sentido de pertenencia
e identidad educativa para enfrentar con éxito este conflicto que se presenta
en la sociedad actual.
LOS CONFLICTOS Y LA PAZ EN LA
PERSPECTIVA DE LA EDUCACIÓN
Los conflictos y la paz, han estado presente desde
las primeras manifestaciones del hombre, pero a diferencia de aquellos, la paz
no ha figurado en la historia de la misma manera que los conflictos, pareciera que lo más importante
en la historia tuviera que ver algo relacionado con conflictos, dejando de lado
eventos significativos relacionados con la paz, reforzando la cultura de la
violencia en la que hemos estado sumergidos.
La paz, siempre ha estado influenciado y formado por
el contexto, la cultura y la política dominante de la que surge, es por esto
que se debe incluir en el análisis de la paz. Este concepto representa en la
perspectiva de varias culturas como un término para describir la unidad
interior y social, relacionada con la armonía mental, espiritual que se
desemboca en sentimientos de tranquilidad y apacibilidad.
La Paz
González (2001), señala que: “Es un término que está
referido a la ausencia de guerra, todo aquello centrado en los conflictos
violentos entre Estados. La palabra paz proviene del latin pax (paxis), que
significa acuerdo, pacto y surge como un estado de quietud o tranquilidad. El
Derecho Internacional, lo considera como tratados o convenios que se concuerda
entre las partes beligerantes para poner fin a una guerra. A nivel individual y
social, la paz es el estado ideal que puede tener o aspirar un ser humano, o
una sociedad, puesto que así se alcanza una situación de total armonía y
equilibrio entre el corazón y la mente del individuo, es pues una ausencia de
conflictos y luchas.
Evidentemente, los estudios para la paz o investigación para la
paz su constitución como disciplina tiene relativamente poco tiempo, a mediados
del siglo XX, y tienen su origen en una reacción ante la Primera y la Segunda
Guerra Mundial. Estas guerras produjeron un fuerte impacto emocional e
intelectual en grupos académicos de muy distinta índole, que tomaron conciencia
de la necesidad de reaccionar con los recursos intelectuales a su alcance frente
a tal barbarie. Este Fenómeno, unido al progreso de la sociología en los siglos XIX y XX, favoreció la
aparición de científicos e investigadores que creían necesario abordar tales
problemáticas con el máximo rigor en el marco de una disciplina específica y
especializada al respecto.
Martínez (2005), fundamenta que los estudios para
la paz abordan temáticas tan diversas como la guerra, desarrollo, pobreza,
justicia social, género, medio ambiente, medios de comunicación de masas,
educación, democracia, teoría de las relaciones internacionales o los derechos
humanos; tópicos que han ido incorporándose a la investigación y a los estudios
para la paz desde su aparición y hasta la actualidad, y que se encuentran en
constante proceso de interpelación, logrando cada uno desde su disciplina
encontrar matices, alternativas, carencias o excesos. Sin embargo y a pesar de
esta apertura temática, se puede detectar en los estudios para la paz una
evolución en su propia agenda, que va de una investigación centrada en la
violencia a otra más enfocada en las alternativas de paz.
Podríamos dividir en dos los objetivos de los
estudios para la paz: 1) En primer lugar tienen como misión realizar un
análisis diagnóstico de la sociedad y el mundo en el que vivimos, visibilizando
y denunciando los diferentes tipos de violencia, directa, estructural y
cultural que sufren tanto los seres humanos como la naturaleza. 2) Pero los
estudios para la paz no se quedan sólo en la descripción de cuan mal está todo,
el planteamiento de alternativas forma parte indispensable de ellos para
construir nuevos futuros. Así, los estudios para la paz tienen dos dimensiones
de trabajo: una crítica o deconstructiva, y otra constructiva o reconstructiva.
Conflictos
Guzmán, (2006), Señala que: “es un conjunto de dos o más hipotéticas
situaciones que son excluyentes”. Esto significa que no pueden darse en forma
simultáneas. Por lo tanto, cuando surge un conflicto, se produce un
enfrentamiento violento, que puede estar representada por una pelea o una
discusión, donde una de las partes intervinientes intenta imponerse a la otra.
Es decir, un conflicto es una situación en la que dos o más personas no están
de acuerdo con el modo de actuar de un individuo o un grupo.
Para que esta situación exista es necesario que exista un desacuerdo que
no haya sabido resolverse. Un conflicto es una situación universal que sólo
puede solucionarse a partir de un cambio social y tiene su origen se ubica en
la dialéctica del materialismo y en la lucha de clases. Existen teorías que
fundamentan el conflicto social permitiendo entender la necesidad de contar con
un cierto orden dentro de la sociedad, cuyos miembros deben integrarse. Para
esto deben desarrollarse políticas de consenso e instrumentarse acciones de
coerción.
El conflicto se puede analizar a partir de diversas
perspectivas a nivel social. De manera general entendiéndose a través de la
moral o la justicia, obteniéndose consecuencias negativas ya que puede destruir
o hasta desintegrarse una sociedad. Se puede aceptar, de todas maneras, que el
conflicto tenga una función positiva gracias a su dinamismo promueva el cambio
social. Ahora bien, fuera de la política o de la sociología, se puede entender
al conflicto como algo mucho más cotidiano y sin grandes efectos, como una
pareja discutiendo por el manejo doméstico del dinero, un estudiante enfrentado
a su profesor por una mala nota o dos amigos peleándose por rivalidades
futbolísticas estarán viviendo un conflicto.
Existe forma de clasificar al conflicto en
unilaterales y bilaterales. Siendo unilateral cuando sólo una de las partes
está en desacuerdo y bilateral cuando todas las partes esperan algo de la otra.
Para que un conflicto se produzca hacen falta las causas subyacentes que pueden
ser conscientes o inconscientes. En
algún lugar o de algún modo tiene que surgir y esas causas pueden ser profundas
o superficiales, de acuerdo a dicha importancia el conflicto será más o menos grave. Siempre los conflictos se
originan por algo.
Además, un conflicto puede
ser de tipo personal o estructural. Los conflictos personales para
desarrollarse necesitan individuos con determinados sentimientos e ideas en
juego, mientras que los estructurales son endémicos de circunstancias
específicas en grupos de personas, son conflictos genéricos. De todas formas no
es tan simple diferenciarlos pues para que existan conflictos estructurales es
necesario que existan individuos que se involucren y creen el problema.
Violencia
Almeida (2018), señala que: “es todo acto que guarde
relación con la práctica de la fuerza física o verbal sobre otra persona,
animal u objeto originando un daño sobre los mismos de manera voluntaria o
accidental. El elemento principal dentro de las acciones violentas, es el uso
de la fuerza tanto física como psicológica para el logro de los objetivos, y en
contra de la víctima.
También, es la forma humillante de violentar los
derechos humanos, con acciones y distintos motivos que con el tiempo se han ido
incrementándose en diferentes lugares y circunstancias, como en diferentes
tiempos en la vida del ser humano, donde se manifestaba la violencia por el
color de piel, la nacionalidad o lugar de nacimiento, el estado social, como el
factor monetario, la calidad de vida, la ropa o hasta la forma de alimentarse,
el género y la indicación sexual, entre otros factores dando a entender que el
individuo, seres humanos, personas independientes, no son dignos de iguales
condiciones.
La violencia, puede estar fundamentada en crímenes
contra el género femenino, crímenes institucionales, violencia económica,
violencia sexual, violencia patrimonial, psicológica, física, violencia en la
comunidad, violencia docente, violencia laboral, violencia familiar
Educación
Para lograr estos estudios para la paz deben cumplir dos requisitos
necesariamente: interdisciplinariedad e interculturalidad de la educación en la
sociedad, porque no hay una única cultura ni una única disciplina que tenga la
“patente” de la paz de manera que no se tome en cuenta los aspectos sociales,
por ello surge la sociología. Que es la ciencia social que se encarga del análisis
científico de la estructura y funcionamiento de la sociedad humana o población
regional. Estudia los fenómenos
colectivos producidos por la actividad social de los seres humanos, dentro del
contexto histórico-cultural en el que se encuentran inmersos.
Guzmán, (2006), Señala que se habla de
interdisciplinariedad e interculturalidad en lugar de multidisciplinariedad y
multiculturalidad, porque no es un asunto de mera multiplicidad y pluralidad,
sino que es necesaria también la interpelación recíproca entre disciplinas y
culturas. Desde que la paz comenzó a ser considerada como un objeto de estudio
científico se han retomado aportaciones teóricas, metodológicas y
epistemológicas de otras disciplinas; así, por ejemplo, la investigación para
la paz ha establecido fructíferas líneas de relación entre presupuestos
teóricos de distintas áreas como pueden ser la sociología, la historia o la filosofía.
La función de la educación para la paz ha de realizarse en la sociedad
actual, porque es un elemento esencial,
si tenemos en cuenta los niveles de violencia que la caracterizan. Se observa
que la violencia surge por todas partes, de tal modo que afecta a cualquier
esfera de la vida humana y social. Continuamente se habla de las violencias
interiores que repercuten en nuestras vidas y que, por ejemplo, ocurren cuando
estamos en un estado de indecisión, porque no terminamos de decidir qué camino
escoger para hacer las cosas que pueden hacerse de diferentes formas. De igual
modo, sabemos de conflictos interpersonales que afectan a personas amigas,
vecinas, familiares, entre otros.
Además, diariamente recibimos noticias por los medios de comunicación de
masas sobre los conflictos armados, el terrorismo, la violencia de género, violencia
escolar, violencia medioambiental y violencia juvenil. Hasta los simples
programas de comics o comiquitas que son programados y planificados para los
niños, niñas y adolescentes, llevan dentro de su contenido la violencia, cuando
por ejemplo en la programación de horario infantil del Gato y el Ratón conocido
como “TOM Y JERRY”, se observa
constantemente una emisión de actos violentos, donde el gato persigue al
ratón para hacerle daño.
Como se puede observar, las situaciones de conflictos generan la violencia y de injusticia nos acechan por
todas partes. En este sentido, el papel de la educación para la paz ha de ser crítico,
ya que, en primer lugar, debe reconocer la violencia usando la metodología de
la deconstrucción para, en segundo lugar, superarla mediante la construcción de
alternativas favorables a su transformación pacífica. Siguiendo esta manera de
proceder se han organizado los dos sub apartados siguientes: el primero
referido a la visibilización y a la denuncia de las situaciones violentas que
nos rodean.
Visibilización
y denuncia de la violencia
La primera función de los estudios para la paz es reconocer la
existencia de la violencia con el fin de visibilizarla y, al mismo tiempo,
denunciarla. No tendría sentido buscar alternativas favorables a la consecución de la
paz si antes no se examinan las situaciones de injusticia a transformar por
medios pacíficos. Por ejemplo, explorar el conflicto, saber sobre las partes
implicadas, y conocer sus razones y sus circunstancias son factores necesarios
antes de centrarse en la construcción de unos acuerdos favorables a su
transformación por medios pacíficos. Este análisis nos ayudará a comprender la
naturaleza del conflicto o de cualquier otra violencia, con la finalidad de
hacerla visible.
No obstante, esta función deconstructiva de los estudios para la paz no
debe quedarse aquí, en la simple visibilización, sino llevar a la denuncia de unos hechos que
repercuten en el ser humano y, por lo tanto, también en su sufrimiento y el de
la naturaleza. Denunciar los hechos violentos que suceden facilita la toma de
conciencia de las personas afectadas por las injusticias o de la población en
su conjunto. Sería manifestar la concienciación como la actitud promotora del papel activo que las partes pueden llevar
a cabo ante una situación de injusticia. Con este mismo sentido aparece la
noción de concientización en la pedagogía de Freire (1970; 1992; 1993; 2001;
2002), al señalar la necesidad de que la persona educada asuma un papel activo
en el proceso educativo, a partir de la
toma de conciencia de las situaciones vividas.
CONCLUSIONES
Se concluye que los conflictos
están en todos lados y son recibidos desde que nos levantamos hasta que nos
acostamos y son propiciados por los medios de comunicación de masas atentan
contra la paz con una violencia directa visible y al mismo tiempo invisible,
puesto que a través de mensajes subliminares llega hasta los interlocutores,
oyentes y tele expectante influyendo negativamente. Es por ello, que por mucho
que las ciencias estudie y coloque los muros de contención contra la violencia
siempre habrá una brecha donde permea a la sociedad y se originen los
conflictos.
Es necesario aprender a comunicar y a comunicarnos de una forma pacífica,
ya que se convierte en un elemento básico si queremos hacer frente a los
niveles de violencia de esta sociedad. Elaborar alternativas positivas que sirvan para transformar las
injusticias por medios pacíficos requiere el uso de un específico modelo educativo
y de comunicación adecuada, con ética y profesionalismo.
Almeida
(2018). Métodos de Solución de
Conflictos. 1° ed. La Asunción. Ibérica.
González
(2001). Organización de Naciones Unidas.
Corte Internacional de Justicia. La Paz Como Misión de la ONU. Washington.
Guzmán
(2006). Organización de Naciones Unidas.
Corte Internacional de Justicia. Los Conflictos Internacionales. Washington.
Martínez,
J. (2005) Historia Contemporánea. 1°
ed. Venezuela. Océano.
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