MEDIACION
Autora:
Francis Saavedra.
C.I. 9.434.511
Mediación
Los Medios Alternativos de Resolución de Conflictos actualmente constituyen un elemento práctico e innovador al momento de dirimir los litigios que se presentan entre las personas en la sociedad, su implementación ha demostrado que se trata de una herramienta valiosa y exitosa en la solución de los conflictos que se presentan en las diferentes áreas del quehacer humano.
Los Métodos Alternos de Resolución de conflictos, medios que han sido utilizados desde épocas ancestrales adoptadas por el ser humano para la solución de conflictos utilizando como modalidad el diálogo entre las partes con o sin la presencia de un mediador o conciliador. Ya que a dicha sociedad, actualmente, ya no le basta con que el Estado a través de sus Instituciones "satisfaga" ese aspecto.
Según el Diccionario de la Real Academia Española, "mediar" es tomar un término medio entre dos extremos. Tomando esto como punto de partida, podemos visualizar dichos extremos como las partes y el término medio, como el tan buscado acuerdo que deje a las partes satisfechas.
El papel del mediador, como profesional de la comunicación, consiste en descubrir cómo operan los procesos de las partes para tender puentes de comunicación entre ellas y eventualmente, contribuir a generar opciones.
El Mediador
Un mediador debe poseer la capacidad para comprender las estrategias, el modo de pensar y de emocionarse de las partes de un conflicto. Es decir, cómo organizan y representan las partes sus experiencias y sus expectativas respecto a la materia del conflicto.
El mediador es un tercero neutral e imparcial, lo que significa que las partes le han de reconocer estas cualidades desde el inicio del proceso
de mediación, es decir, es una persona en la que ambas deben confiar plenamente, teniendo la certeza de que si se apartan de la mediación esta persona va a desaparecer completamente del conflicto, y nunca va a acudir ante un tribunal para favorecer o perjudicar a ninguno de ellos. Además debe ser un profesional legalmente habilitado, que conozca y se haya entrenado en técnicas de gestión de conflictos.
No debe involucrarse en el contenido del conflicto, pues es la materia sobre la cual las partes deben decidir. La eficacia del mediador presupone su aceptación de los valores, creencias e integridad de las partes. En una la mediación son importantes diferentes aspectos de la dinámica como presentación de cada posición por relato de las partes, la expresión de emociones, recapitulación o paráfrasis por el mediador, entrevista e intercambio de información entre las partes, el rol del mediador en el proceso de recolección de datos, identificación de los núcleos del conflicto, estructuración de la discusión, tiempo de las sesiones, causas que justifican las sesiones privadas, principios que rigen las sesiones privadas, cómo se dirige la sesión privada, contenido de la sesión privada, éxito de la sesión privada, falta de acuerdo, acuerdo y sentir de las partes luego de la mediación.
Respecto a la educación y experiencia de los mediadores se observa la jerarquía social del mediador, su oficio, su habilidad natural y adiestramiento, certificación de mediadores, a quiénes debe incorporar un programa de mediación, cómo calificar a quien pretende ayudar a resolver un conflicto. Cómo evaluar la profesionalidad de un mediador, competencia profesional, criterios de entrenamiento, experiencia y desempeño, principales puntos de un programa de entrenamiento e importancia de la técnica.
Mediar o negociar
Es algo en que todos hemos participado, participamos y seguiremos participando. Actualmente, la práctica de mediación en las sociedades occidentales ha ido creciendo y se aplica en el ámbito interpersonal, desde el divorcio hasta litigios sobre custodia de hijos de parejas que se separan, hasta asuntos laborales, riñas en el área de descanso, litigios entre propietarios e inquilinos, reclamaciones de consumidores, o luchas empresariales entre ejecutivos. La mediación no es la panacea, pero es un gran paso para mejorar el sistema de administración de justicia.
Relato, Conocimiento y Poder en el Rol del Mediador
Se debe considerar que la mediación es una intervención en una disputa o negociación de un tercero imparcial, aceptable y neutral, el cual carece de un poder autorizado de decisión para ayudar a las partes en disputa a alcanzar voluntariamente su propio arreglo mutuamente aceptable. (Moore, C; 1995).
Esta definición afirma la capacidad humana de lograr acuerdos y valida a los seres humanos en su condición de ser social con capacidad para solucionar conflictos; en este contexto "los mediadores no son jueces ni consejeros, por lo tanto, no deben buscar "la verdad" ni juzgar lo que se les narra, su función es restablecer e incrementar la capacidad negociadora que todos poseemos" (Suares, M. 2002: 29) entonces, el rol del mediador se encuentra inmerso en un conjunto de acciones, omisiones, hechos, silencios e inacciones en el cual cada parte es co- constructora del proceso de mediación (Gergen, 1996), cada situación tiene su particularidad, por lo tanto, las estrategias de mediación también estarán condicionadas a esto.
Por ende, se califica a la mediación y el rol del mediador como un proceso dinámico y flexible adaptándose éste según sean las personas y las situaciones. La experticia estará dada en el cómo se establecen las pautas de interacción, entendiendo cada conflicto o disputa a mediar con una dinámica particular de vinculación que tenderá en mayor o menor medida a fomentar un proceso equitativo y justo entre las partes.
Desde la construcción social de la realidad mencionada con antelación y en el contexto del diálogo y la búsqueda de acuerdos dentro de la mediación, se puede afirmar que los sujetos con el rol de mediadores se encuentran limitados en su rol de poder, debido a la contextualización que la mediación implica.
En este sentido surge la posibilidad de negociar en la interpretación que los involucrados le otorguen a la situación particular a mediar, comprendiendo que el hecho o el significado que en dicho dialogo se le atribuya estará determinado y restringido en su contexto de receptor; es decir; por la red de premisas y supuestos que constituyen los mapas que cada sujeto conforma del mundo social en el que viven y contextualizados en los tiempos esenciales y necesarios para la percepción de la diferencia y detección del cambio.
De igual modo se sostiene que el acto de mediar implica escuchar y narrar, ambas concepciones que requieren la localización de los acontecimientos en pautas transtemporales. En este caso, es importante señalar que la estructura narrativa del acto de mediar tiene una ventaja por sobre otros conceptos afines como la metáfora, usada de igual modo en mediación; porque destaca el orden y la secuencia en un sentido formal, y es más adecuada para el sentido del cambio y que cualquier otro proceso de desarrollo que la mediación implique en su posterioridad en la vida de los sujetos.
El Reformular en mediación y el lograr transmitir una opción de reconfigurar una historia, reorganizando los sucesos y generando una nueva convención entre las partes en relación a los hechos, es un acto de poder que reviste gran importancia en dicho proceso; ya que no solo implica la técnica en sí misma, sino también la capacidad y experticia del mediador para aplicar la técnica "La nueva formulación no es más correcta o verdadera que la que traen las partes, sino que posibilita continuar el dialogo" (Suares, M.; 2002: 170).
Desde esto, el cómo se aborda la subjetividad en la mediación es un elemento relevante, a lo que los aportes de la Teoría de Sistemas realizados por Humberto Maturana y Heinz Von Foerster en relación a que el observador construye los objetos de la realidad, planteando el concepto de la "realidad entre paréntesis", consignando con esto que la realidad en sí, sin paréntesis no puede ser aprendida (Suares, M.; 2002), se explicita que en un proceso de mediación es fundamental la contextualización de los hechos en un sentido de aprehensión de la realidad, ya que esta realidad-problema es co-construida en un determinado momento, con temporalidad de los sucesos y construcciones personales y colectivas de los mismos.
Al respecto se plantea que esta construcción realizada por el o los observadores no puede ser cualquier construcción, sino que depende también del objeto de la observación, ya que las historias narradas tienen efectos pragmáticos sobre las personas que lo cuentan y no menor, sobre quienes oyen dichas historias; es por esto que lograr la neutralidad y objetividad en el rol del mediador resulta difícil, ya que implica un extraerse de sus propias creencias y valores para no intervenir en el proceso a mediar y poder brindar la óptima solución a éste.
En síntesis, se ha de afirmar que la mediación constituye en sí una práctica en la que se configuran diversos procesos de interacción social, en la cual cada participante plasma su identidad en un proceso de posicionamiento y validación a partir de la negociación que surge.
Para el mediador, la dificultad de mediar esta en acotar y generar consenso dentro del marco discursivo de las partes, lo que permite a éstas develar elementos que quizás no han sido considerados al abordar las problemáticas desde una lógica diferente. El acercamiento a un acuerdo o negociación exitosa está en la capacidad por parte del mediador de objetivizar la problemática en cuestión, con un discurso y técnicas que logren identificar o generar un grado de identidad por parte de las partes para poder llegar a un acuerdo acorde a éstas, Lo que es relevante, es que el mediador logre una descripción que de sentido a las partes acerca del conflicto que traen a solucionar, generando un marco de acuerdo óptimo para éstas.
Para ello, es el mediador quien debe tener experticia, técnicas y conocimiento del caso para objetivarlo y no caer en las creencias personales y pre-conceptos, normales en todo individuo. Para esto, el sujeto en el rol de mediador debe tener claro la identificación que le produce la historia que los involucrados narran, deberá recoger las impresiones de los participantes, validando ambas de igual forma y sentido.
Se considera para el rol del mediador de igual modo, que su formación debe estar plasmado el transformar su mirada, su manera de concebir su relación con otros, tarea que no es fácil, debido a que el sujeto-mediador se encuentra inmerso en su subjetividad social, en la cual también es sujeto y debe lograr una neutralidad con terceros en función de su rol, intentando concebir ambas miradas como reales, dejando de lado sus propias creencias y valores.
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